Muchos creen que Emmanuel Macron está simplemente protegiendo las fábricas de armas francesas. Se equivocan. No se trata de economía, se trata de extorsión política.
Al bloquear el acceso de Ucrania a los fondos de la UE si no se compran armas europeas (sabiendo que Europa no puede fabricar lo que Ucrania necesita hoy), Macron ha encontrado el "interruptor" perfecto para apagar la ofensiva ucraniana.
1. El trato con el "Doble Cara" de la Casa Blanca
Mientras en Abu Dabi se negocia la entrega del Dombás, Macron le está enviando un mensaje claro a Donald Trump: "Yo tengo la llave del financiamiento. Si quieres que Ucrania se siente a firmar y deje de atacar las refinerías rusas, yo puedo cortarles el chorro de dinero hoy mismo".
Es una subasta de soberanía: Macron ofrece "calmar" a Ucrania a cambio de que Trump le garantice a Francia el liderazgo de la nueva seguridad europea.
2. La Ruleta Rusa de la Inacción
Al detener el financiamiento, Macron está forzando a Ucrania a una situación de "morir pobre o rendirse con dinero". Es la jugada de un esquirol que prefiere ver a Kiev de rodillas antes que arriesgarse a que la victoria ucraniana moleste sus planes de invitar a Putin a una nueva mesa de paz en París.
3. El factor Polonia: La única voz con honor
Ante esta necedad de los mediocres, Polonia ha roto el silencio. Varsovia ya advirtió que si Macron sigue usando la ayuda como moneda de cambio para sus negociaciones con Washington, Polonia actuará por fuera de la UE. No van a permitir que el destino de la región se decida en una cena entre "gángsters" mientras los soldados en el frente se quedan sin balas por culpa de un capricho industrial francés.
Hagan sus apuestas: ¿Será Macron el que finalmente le entregue la cabeza de Ucrania a Putin para salvar su propio asiento en el tablero mundial? ¿O será la alianza interna de los que sí ponen el cuerpo la que rompa este círculo de traiciones?
Julio
@spyingeagleone (X)
No hay comentarios:
Publicar un comentario