1. La Bolsa: El Cáncer Disfrazado de Inversión
Muchos ven la Bolsa de Valores como el pináculo del éxito, pero en realidad es la "trampa perfecta". Se ha convertido en un agujero negro que succiona la riqueza de la economía real para alimentarse de apuestas y algoritmos.
Comparativamente, comprar lotería es más honesto: el riesgo es mínimo, la pérdida está acotada y no pones en juego tus bienes personales. En la Bolsa, el afán de la "suerte" financiera destruye empresas y vidas bajo el disfraz de una falsa ciencia.
2. La Verdadera Riqueza: Velocidad y Confianza
El capitalismo real es dinámico y bondadoso cuando se basa en la producción. No se trata de cuánto dinero hay, sino de qué tan rápido se mueve:
> "La velocidad con la que un país pueda mover su dinero circulante entre entes productivos y población determinará su riqueza y poder, creando una confianza en el consumidor quien recircula esa riqueza."
>
Cuando el dinero cambia de manos rápidamente entre quienes producen y quienes consumen, se genera estabilidad social. Por el contrario, la falta de propósito para el ingreso mantiene el dinero ocioso y estático; es la señal de que nadie cree en una mejoría verdadera. El dinero estancado es el preludio del estancamiento social.
3. El "Bully" del Barrio: Anatomía de la Decadencia
Hoy vemos a potencias actuar como el "niño gordo" del barrio: aquel que no produce su comida, sino que se la quita a los demás amenazándolos con golpearlos. Este modelo se basa en la descalificación del otro por temor a parecer débil.
Ese "niño" ya no puede bajar de peso sin causar un colapso. La quiebra del sistema actual ocurrirá en el momento en que los países acuerden liquidar sus pagos en monedas propias. Al dejar de consumir dólares, se detiene el flujo que sostiene la deuda de EE. UU., provocando un colapso total por simple falta de demanda.
4. El Manual de la Economía Básica
Frente al caos especulativo, la solución es el regreso a lo fundamental:
* Produce con lo que tengas, lo que puedas.
* No desperdicies: Recicla y fabrica algo diferente con los remanentes.
* Disciplina Financiera: No gastes más de lo que ganas y ahorra el 10% de cada ingreso.
* Inversión Real: Invierte en bienes de consumo para tu producción y en equipo moderno.
* Capital Humano: Mantén a tus buenos trabajadores seguros y bien remunerados.
5. El Factor Humano: El Último Obstáculo
Países como Polonia demuestran que la soberanía monetaria y la producción real son el camino al éxito. Sin embargo, en muchas regiones, la idiosincrasia "revolucionaria y corrupta" es el punto de fracaso. El factor humano es impredecible: el cambio solo ocurrirá cuando se decida abandonar la adicción a la deuda y el espejismo de la suerte.
Conclusión:
Estamos en una partida de cartas donde los Ases ya desaparecieron y solo queda una pistola con una bala para el perdedor. La verdadera salida no es apostar más, sino producir con propósito y mover el dinero con confianza.
Julio@spyingeagleone (X)
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