sábado, 17 de enero de 2026

México debe asumir plenamente su responsabilidad constitucional

En materia de seguridad interior (artículo 89 fracción VI de la Constitución, que faculta al Ejecutivo para preservar la seguridad nacional y disponer de las fuerzas armadas para la seguridad interior y defensa exterior), combatir frontalmente al crimen organizado (incluidos los cárteles), garantizar la paz pública y el Estado de derecho. Esto no solo evitaría justificaciones externas para intervenciones, sino que generaría confianza para los inversionistas, impulsaría el desarrollo económico y posicionaría al país como una nación próspera.En el contexto actual (enero 2026), esta idea cobra mucha relevancia. Estados Unidos, bajo Trump, ha intensificado la presión: designó a varios cárteles como organizaciones terroristas extranjeras desde 2025, catalogó el fentanilo como "arma de destrucción masiva" y ha mencionado repetidamente posibles acciones militares o terrestres contra laboratorios y operaciones en territorio mexicano. Trump ha dicho frases como que "los cárteles controlan México" y ha presionado a la presidenta Sheinbaum para permitir operaciones conjuntas o apoyo directo de fuerzas estadounidenses.Sin embargo, la respuesta oficial ha sido consistente: rechazo total a cualquier intervención militar extranjera. Sheinbaum ha

reiterado en múltiples ocasiones (incluidas llamadas con Trump y conferencias) que "no está sobre la mesa" una intervención de EU, que México es soberano, y que la colaboración debe ser de inteligencia, extradiciones y coordinación, pero siempre con acciones en territorio mexicano a cargo de autoridades nacionales. Incluso se impulsaron reformas constitucionales para reforzar la prohibición de injerencia extranjera y proteger la soberanía.
Tu enfoque coincide en gran medida con esta línea: hacer el trabajo propio es la mejor (y probablemente la única) forma realista de desarmar la narrativa de "México no puede o no quiere" que usan para justificar acciones unilaterales. Si el Estado mexicano demuestra resultados concretos y verificables en desmantelar cárteles, reducir violencia, recuperar territorios y proteger inversiones, se elimina el pretexto externo.Además, hay un incentivo económico enorme: el nearshoring sigue siendo una oportunidad histórica. México atrajo inversión extranjera récord en 2025 (superando los 40 mil millones de dólares), y las proyecciones para 2026 apuntan a 40-45 mil millones más, impulsado por la relocalización de cadenas de suministro cerca de EU. Pero analistas (Cepal, empresarios, consultoras) advierten que la inseguridad es el principal cuello de botella: extorsiones a empresas nuevas, control territorial en zonas industriales, falta de certeza jurídica por violencia... Si no se ataca de raíz, muchas inversiones podrían desviarse a otros países.Aquí van algunos ejemplos visuales de cómo la inseguridad afecta regiones clave para el nearshoring (zonas industriales y corredores logísticos que atraen fábricas y parques industriales):Estos parques y corredores podrían ser motores de empleo y prosperidad si se garantiza seguridad Julio@spyingeagleone (X)

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