jueves, 26 de febrero de 2026

El Negocio de la Adicción: La Herencia Oculta de la Guerra y la Hipocresía del Estado

 Introducción: El Origen en el Campo de Batalla

La historia oficial nos habla de héroes y medallas, pero la historia real de la gobernabilidad nos revela un suministro constante de sustancias en las líneas de fuego. Desde las Guerras Mundiales y, con una fuerza devastadora en Vietnam, el Estado utilizó las drogas como una herramienta logística. El objetivo era simple y crudo: mantener el ánimo arriba, dominar el miedo y permitir que el soldado soportara escenas dantescas de terror inexplicable. El Estado no solo enviaba municiones; enviaba evasión química.

La Creación de la Demanda: De Héroes a "Problemas Sociales"

El tráfico no nació en la selva, nació por necesidad de campaña. Al terminar los conflictos, miles de jóvenes regresaron con una dependencia interna sembrada por sus propios gobiernos. Estos veteranos, con comportamientos desconocidos y la decencia fragmentada por el trauma y la adicción, fueron rechazados por la sociedad que juraron proteger. Fue entonces cuando el suministro militar se transformó en utilidad económica explotada.

La Estructura del Engaño: Los Dueños del Negocio

La realidad es que los primeros dueños fueron los gobiernos, acumulando reservas ilimitadas para el combate. Cuando el negocio se volvió demasiado lucrativo, aparecieron los intermediarios corruptos, los traficantes y finalmente los carteles. Pero estos no nacieron solos: nacieron bajo el amparo de una logística estatal previa.

Los Dos Pilares de la Inacción

Para erradicar el negocio, la lógica dicta dos caminos:

Destruir a los capos (Oferta).

Acabar con la adicción (Demanda).

La gran revelación es que mientras no se atienda el punto 2, el punto 1 es inalcanzable. Sin embargo, al sistema no le interesa curar al adicto. Un sector de la población dependiente es un sector políticamente pasivo y una justificación perpetua para presupuestos de defensa y control social.

Conclusión: La Hipocresía como Política de Estado

Es una arrogancia desmedida que el principal mercado de consumo (como EE. UU.) criminalice la siembra y la fabricación en otros países mientras su sistema financiero absorbe el capital y sus discursos "adornan los oídos" de las madres que sufren. El Estado victimiza a quienes producen, pero ignora su responsabilidad inequívoca como el arquitecto original de la demanda.

Nota de Gobernabilidad: No puede haber un verdadero Estado de Derecho mientras el administrador del orden sea el beneficiario oculto del caos.


Julio

@spyingeagleone (X)

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